El arte del ilusionismo y su esencia

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El arte ilusionismo hace referencia a la puesta en marcha de una serie de trucos que permiten ser realizados siempre y cuando se goce de habilidad y rapidez en la ejecución de los mismos.

El ilusionismo es también reconocido como magia en algunos términos, hace uso del arte de escena, guiones y personificaciones que buscan mostrar a la audiencia dotes de poderes mágicos en quienes lo practican, con la implementación de cada uno de los trucos.

Aunque parezca mentira la magia tiene orígenes ancestrales, se remonta desde Egipto, descubierto a través de los jeroglíficos trazados hace unos cuatro mil años, además no fue sino hasta 1825 cuando se descubrió el primer documento en el cual se ilustraba a detalle un truco de magia.

Pero no es posible olvidar que el ilusionismo pretende jugar con las sensaciones y percepciones de los espectadores.  Requiere de un conocimiento amplio ya que no es solo aprender trucos al azar. Tienes más información en www.magoenmadrid.com

Clasificación del ilusionismo

El arte del ilusionismo hoy día es impartido por diversas academias que promueve y transmite los conocimientos de una generación a otra.  No obstante, el ilusionismo además corresponde a diversas ramas, donde en cada una de ellas se implementan elementos y dinámicas diferentes, permitiendo de está manera generar especializaciones en quienes las practican.

La micromagia es una de las ramas del ilusionismo y hace referencia a la capacidad de realizar diversos trucos a una corta distancia del público, para este tipo de disciplinas se emplean generalmente elementos como cartas o monedas.

En otra categoría se encuentra la magia de salón, realizada para grupos grandes de personas, en los cuales el ilusionista se vale de elementos como aros, pañuelos u otros de gran tamaño, casi siempre se emplea una asistente la cual ayudará además a crear distracción en la audiencia.

Otros secretos del ilusionismo

El arte del ilusionismo trabaja además con la respuesta neurologíca del cerebro.  Esto se refiere a la tendencia y comportamiento que tiene nuestro cerebro ante determinadas situaciones, por ello el ilusionista puede controlar la atención del espectador fácilmente al hacer uso de esta información.

Además se debe incorporar un toque de misterio durante el acto de magia, dejando de un lado la lógica del espectador e inclusive las leyes naturales, haciendo uso de maniobras, guiones, basadas inclusive en respuestas psicológicas por parte de la audiencia.

Y es que, aunque no lo creas, el cerebro no es capaz de ejecutar varias funciones. Solo atiende una tarea al tiempo, de otra forma no puede ser lo suficientemente eficiente para prestar atención a todos los detalles requeridos.